Estado de calamidad

12e

Una vez más mis ojos se llenan de imagenes dolorosas, de realidades crueles, de necesidades inminentes,
son esos ojos llorosas, esas voces silenciosas que se levantan en un grito de desesperación, que dirijen sus
miradas al cielo en búsqueda de auxilio, de una divina intervención.

Y es entonces cuando me topo con la cruel realidad, la del otro lado, esa donde se ignora el dolor, la injusticia,
donde solo importa “El yo y mis necesidades”, donde el que se sufre es porque se lo busco o porque no tiene lo que quiere,
esa cruel realidad que esta al lado del que llora, pero prefiere ignorar, que esta al lado del que tiene hambre y elige
no compartir.

Es en esos casos, que me pregunto: ¿Dónde esta la humanidad en nosotros?
¿Dónde están esos trozos de mi ser, qué me hacen identificarme con el necesitado, con el que sufre, con el que llora, con
quién esta a mi lado y puedo darle de mi?
¿Perdimos esa parte evolucionando, revolucionando y creciendo? ¿Por qué velo solo por mi propio bienestar y comodidad?
¿Por qué ver imagenes de la pobreza y necesidad de alguien lejando, en otro continente, me hace sentir más que la necesidad
de quien vive en mi mismo código postal?
¿Y claro, que pasa cuando todo me toca, todo lo siento, pero no hago nada?
¿Qué somos, quienes somos, qué hacemos?

Me entristece y me da temor, no quiero caer en esa rutina, en ese punto de letargo ante una acción que si puedo realizar pero
que a causa de mis interminables excusas no llevo a cabo. Si hoy cambiaramos las excusas por acciones, el letargo por proactividad,
la riñas por la solidaridad, Guatemala podría avanzar. 

No vivamos ese estado de calamidad con nuestras acciones y actitudes. ¿Qué te gustaría si fueses tu el que lo necesita?

Aprendiendo a expresar

expresar

Yo también sufrí, yo también lloré, yo también viví;
yo también ame, yo también deje, yo también grite;
yo también caye, yo también mentí, yo también confie.

Pero en todo, yo también aprendí, yo también crecí,
yo también cambie, yo también busque sonreír,
sonreía mientras corría, mientras huí, mientras me escondía,
pero allí en medio de eso, yo también me formaba como arcilla.

Hay miles de cosas que me faltan aprender, muchas cosas que deso cambiar,
pero muchas más que deseo conservar y entre tanto, una y otra vez,
me quiero levantar, quiero volver a comenzar, a decir “puedo”,
si lo hice una vez, puedo de nuevo.

Hoy conozco más mis limitaciones, hoy estoy aprendiendo a ver mis puntos débiles,
pero a resaltar mis fortalezas, equilibrando mi mundo y mi ser,
amandome a mí misma y viendome como Él me vio antes de nacer.

Seguiré errando, sí, pero cada día intentaré un poco más,
cada momento buscaré estar en paz, en armonía, conmigo y con los demás,
a diferencia de ayer, hoy no tengo temor, hoy soy precavida,
hoy no voy a huir, lo que cueste lo voy a enfrentar,
ahora estar aprendiendo a expresar.

Envejecer

Envejecer

Y la pregunta fue elemental: ¿Cómo quieres envejecer?

Y la primera imagen que tuve fue de esa pareja de ancianos que vimos en el parque, si aquellos que te dije que caminaban tomados de la mano, uno al lado del otro, ambos cuidandose entre sí, como novios, como amantes, como complices, como uno.

Una imagen bastante lejana en lo que yo ya había planeado para mi, pero hoy bastante real, una imagen que existe y que quiero tener, no quiero pasar los días sin tener a alguien a quien amar, a quien cuidar, con quien conversar, con quien compartir y algunas veces, porque es sano, discutir.

Quiero envejecer y pelearme por el control de la TV, quiero envejecer y recordar lo que haciamos de jóvenes, quiero envejecer y seguir sintiendome amada y deseada por la pareja que hemos sido siempre, quiero tener hijos y verlos crecer.

Si quiero esas cosas normales de la vida, si quiero una pareja, un amor, si soy normal y regular, tengo hipotálamo y corazón, si soy de carne y hueso, y algún día quiero que ese amor sea eterno y no una simple ilusión.

Quiero envejecer, sí, pero no sola, no sin ti. No sé si existes, no sé si ya te conozco, no sé si te conoceré. Pero sé que tengo un plan maravilloso y contigo quiero envejecer.

Sueño #3

                                Sueño3

Y de nuevo vuelvo a soñar… eso de los sueños al dormir es más extraño que los sueños despierta, esta vez no pude verte a los ojos, se me escaparon, se me escabulleron, entre tus manos y tus cabellos, entre tus brazos y los vacíos, entre tus ojitos semi abiertos y mis prisas.

Un momento más, eso le pedía al sueño, un momento más como el que me pediste y no tuve, ese que quizá quise darte y tuve miedo, ese, en el que corazón saltaba y pedía dar, pero la razón se adelantaba y negaba. Un momento nada más, ese momento no llego, el sueño entre tus brazos acariciando mi espalda, los colores de mi ser, allí ese momento se desvaneció.

Esta vez fue un sueño sin rostro, pero sé quien eres y donde estas. Lo que no sé es que sientes, que piensas ahora y más.

Sueño #2

Espero el momento de tu llegada, que la luz ilumine tu rostro y pueda entonces desvancer las imagenes de los sueños, decirle a la realidad que se pudra, que la ilusión puede existir mientras estoy lucida, que no deseo vivir  en letargo, que deseo soñar despierta y vivir soñando.

Quiero verte de nuevo y reir de nada y abarcarlo todo, como si fuesemos conocidos de toda la vida, vernos y sin palabras saber que estamos, que somos, que existimos y que amamos, al otro.

Quiero gritarle al mundo en silencio, caminar segura y sin miedo, quiero despertar y seguir soñando a tu lado, quiero que sea eterno, quiero que sea un momento, vamos a burlar al tiempo y jugarle la vuelta al destino, el viento si sopla, o es a favor o que se esconda, solo la luz existe. 

Vamos a bailar sin música y hacer música sin sonido, solo con alaridos, de esa música que no se entiende y todos ven, de esa que se ve en los cines y en los cafés, allí en la esquina, en la terraza, donde sea, donde venga, sin venirse pronto, sin sentirse lento.

Tendremos entonces raíces, por un momento, como si en alguna parte existiera la ley, como si ella nos favoreciera, como si nosotros la cumplieramos. Como si en fuese justa con quienes deseamos respirar y bailar bajo las estrellas, solo por un momento de juicio.

Y así el sueño se repetirá, quizá ahora en la realidad, quizá en otra dimensión de letargo, quizá en un coma sin sentido y sin fin, un laberinto de ideas, de calor, de rojo y de púrpura, de Marte y de Venus, quizá un sueño en Plutón. Solo espero ese día, un día de abril.

Promesas reales

                                

El frío no cala en los huesos de aquellos que tienen el corazón lleno de calor, las adversidades no enflaquecen aquellos que tienen la certeza del paraíso, las dificultades no hacen retroceder al valiente, pero hacen detenerse al paciente, solo para pensar, para analizar la situación y claro obtener una mejor solución.

Las bienaventuranzas fueron palabras que Jesús dio de consuelo, de ánimo y de conversión, de poder ver con positivismo y esperanza las dificultades, porque hay una certeza, y es que Él esta con cada uno, que nunca nos abandona y que nos ama en el dolor, porque Él también lo sufrió y por ello nos acompaña porque envuelto en ese problema,
hay un regalo, una sorpresa de amor.

No hubo promesas del fin de los problemas, pero si hay promesas de acompañarnos en cada uno para que podamos ver lo bueno de ellos. Hoy puedes ver los problemas con otros ojos, hoy puedes ver el conflicto como un proceso de cambio, hoy puedes decidir ser mejor.

Sueño #1

Y si solo existes en mis sueños, cuando cierro los ojos.
Y si solo eres caballeroso, cuando estas en mis pensamientos.
Y si solo eres tu, cuando te creo yo.

Pero, pareces real, tus ojos dulces guardan en el silencio la verdad.
Tus pasos silenciosos dicen que eres de verdad, que existes.
No sé quien eres, ni si vienes o si vas, pero quisiera saberlo un día, nada más.

Mientras tanto, o para siempre, seguiré cerrando mis ojos, haciéndote verdad.
Quiero seguir viendote alegre y feliz, comiendo un helado al atardecer.
No sé si comes helado, pero en mi, tu eres ese caballero al atardecer.

Hace mucho que no soñaba, creaba vida a quien ya la tiene.
Hace mucho que no sentía el deseo por lo desconocido, hoy tu.
No sé si será por mucho tiempo, pero hoy vives en mi.
Tu no me conoces y ya eres parte de mis sueños.
Hoy me has hecho sonreír, quiero seguir así.

ASOMBRO

Nevada

Existen momentos en los que el asombro por las obras de Dios es mayor, algunos asombros son positivos como el abrir los ojos y poder ver la luz, poder caminar y se bañada por una nevada preciosa mientras se comparte con los amigos, sentir el calor de las personas que te quieren, crear amistades de afecto y respeto, pero sobre todo experimentar que Él escucha y responde, ese es el mayor asombro en mi vida.

Algunas veces me asombra la rapidez de sus respuestas, cuando en un abrir y cerrar de ojos hace que todo cambie para bien, haciendo sentir que su amor es inmenso. Es por eso que mi asombro ante su amor es como mi asombro frente la nieve, siempre se presenta diferente, pero hermosa, con una nevada, con su blancura y frescura, con sus intenciones de juego o de decoración, el amor que siento de Dios, es esa caricia del cielo, es eso que hace girar mi vida y que me hace ser quien soy, es el motor de mis risas y la meta para cada día ser mejor.

No sé es simple esperanza, llena de asombro y de amo, hoy me siento más asombrada porque me siento muy amada por Él. Hoy soy bendecida, Él está obrando, cada día en sus cambios, lo estoy sintiendo, hoy soy ese vaso en las manos del alfarero, hoy en este lugar, Él me sigue hablando y yo me sigo asombrando.

CONTENEDORES

                             contenedores

A veces al ver los contenedores siento nostalgia, recuerdo cuando mencionaste que eran fascinantes, la logistica, como cada número y letra eran por una razón y que querías trabajar en eso. Yo no entendí… como suele suceder entre nosotros. 

Jamás entendí al 100% y tu tampoco, llenos de malos entendidos, rodeados por la incapacidad de expresarnos claramente frente al otro, a veces creo que era lo que más me gustaba. 

Esa mirada de curiosidad, de amante de mucho, cambiante de todo, inestable pero aparentando entender, tratando de encontrar, cambiando sin cambiar. Cuando tuve la oportunidad de verlo, sentí lo mismo que hoy sentí al ver esos contenedores…

Lo común, él, dijo que para ambos fue lo mejor, la verdad lo no sé, pero sé que era así, fue así, es así. Hoy la pantalla me enseño que se puede soñar, pero más importante creer. Yo sé que erre, yo se que falle, soy in asertiva personalmente, pero sé y creo que hoy sonríes y que sin mi insensatez, tu hoy no tendrías esa ilusión. 

Hoy coloco mis mejores deseos en esos contenedores, en cada uno de ellos, sé que no lo sabes, ni lo sabrás, no es mi intención, pero en cada uno va un guiño de ojo y mi cariño, espero que seas muy feliz y que en tu camino, algún día, cuando te acurdes de mi, igual que hoy yo puedas sonreír. 

Hoy dejo en cada letra un código, un adiós, he decidido soltarte porque nunca te he tenido. Feliz viaje y que el gigante dormido cuide tus sueño. 221210

El signo de los tiempos

                           Huevos

Hoy leía por la mañana un artículo, en una de esas revista de moda que no recuerdo el nombre, acerca de Carlos Saura (Huesca, 1932) un director y guionista de cine español reconocido, el artículo hacía énfasis en su nueva pelí y de su constante admiración por las mujeres en los diversos filmes que ha producido.

He de decir que me llamó mucho la atención un comentario que hacía el propio Carlos (ante todo la confianza) acerca de un signo de los tiempos, hacía alusión que antes las mujeres pasaban horas arreglandose (hoy no es muy diferente) pero la diferencia no radica en eso sino en la reacción del público masculino, cito las palabras de Saura:

” Si veiamos a una mujer bella por la calle, nos quedábamos mirando como si fuera de otro planeta, de tanta hambruna que pasábamos. Ahora los chavales no las aprecian así porque el estereotipo de la mujer idealizada e inaccesible no es tan radical, pero quizá ha perdido algo de romanticismo. Las cosas son así. Es el signo de los tiempos.”

En mi lectura las tripas se me movieron, creo que re leí el párrafo varias veces, lo descompuse en mil, por mi cabeza pasaban comentarios, quejas, de hombre y mujeres, de relaciones, de roles, de todo… por un momento no entendía todo lo que se maquinaba dentro de mí (como usualmente me sucede) pero algo si sé, y es que ahora lo plasmo en letras, a ver que sucede.

La primera idea a descomponer es la hambruna que Saura menciona, esa hambruna que hoy no pasan la mayoría, o muchos, no me atrevo a dar datos que no conozco, pero bueno haciendo una comparación a simple vista, hoy no hay hambruna de poder estar con una mujer, una chica, como lo deseen ver. ¿Será acaso la mayor proporción de mujeres ante la población masculina? ¿Será que hoy en día estamos más acostumbrados a emparejarnos repetidas veces antes del casamiento? ¿Frente un gran banquete soquete el que no come?

Segunda idea a descomponer, antes un estereotipo de la mujer (creería yo arreglada o no arreglada, simplemente mujer) como inaccesible, idealizada, romántica, épica, clásica, ¿aterrador? No lo sé, pero que ahora es diferente sí, ¿por qué? Los hechos históricos de género, la vida light, mayor interacción entre hombres y mujeres, multifactores.

Tercera idea, La pérdida del romanticismo, ¿Bueno o malo? simplemente como Saura dice: “Las cosas son así”, pero ¿De qué lado se perdió el romanticismo?, ¿Se perdió o lo matamos?, Las pelís y los cuentos insisten en el amor ese de mariposas en la panza, flores en la entrada, cena con velas, paseos por la playa, el principe sobre el caballo, entonces queda en la pantalla y en las páginas de los cuentos sin pasar al sub consciente de los hombre y mujeres que ven y leen esas historias, porque en la TV siguen pasando el sin fin de pelís que al final llevan al romanticismo de una u otra manera ¿Será como para no olvidarnos de algo? o como reclamo de lo que se desea.

Y claro el declarar las cosas son así, que fuerte, lo sentí como un “ni modo”, una forma de acomodarse, ¿Será eso lo que verdaderamente haremos? Acomodarnos, resignarnos a la falta de romanticismo o a la pérdida de la ilusión. Considero esto un poco más allá del tema de la relación hombre-mujer, creo que ese es un punto, pero en realidad puede verse en más aspectos del cotidiano vivir, las personas corren de un lado a otro, sin dejarse maravillar por la vida, por lo simple, por lo hermoso, somos prácticos, lights, así “suave”. Y dónde se quedo escondido ese galanteo, con la vida, con la pareja, los detalles, los amores, estoy en contra de las mariposas en la panza, pero por el simple hecho que por qué no mejor libélulas ;) En fin…

A la cabeza me surgió entonces la pregunta: ¿Qué queremos en las relaciones? Queremos al galán, al principe azul, a la princesa encantada, a la mujer soñada. O como bien dicen por allí, “Una dama en la calle, una fiera en la cama”, otro, peor a mi parecer, incluye una intermedia en la casa… El galán realmente es galán, o es un sapo en traje de principe… No, en realidad, en personas de carne y hueso, que hacemos, ¿Seguimos lo que idealizamos o nos acomodamos a lo que tenemos? ¿Vivimos por vivir o elejimos en la vida?

Los hombres se cansan de ser galantes y ahora prefieren esperar, pero cuando son atacados se quejan. Las mujeres desean ser conquistadas pero como los hombres no llegan conquistan ellas. ¿Sobrevivencia? Ahora ¿por la liberación ya no hay “hambruna” pero eso ha arruinado el deseo, o por la falta de deseo ahora ya no hay hambruna?

¿Dejamos de soñar por elección o por obligación? ¿Somos víctimas de nuestras acciones o simples peones en el tablero? Cuando lo tenemos todo es demasiado, si no tenemos nada estamos mal, el tener a una pareja ya no es suficiente, buscamos otros horizontes, queremos siempre más, el instinto de saciedad se ha perdido. Eso me recordó la pelí “La mujer invisible” en la cual al inicio la pareja del protagonista lo deja por llevar una vida “demasiado perfecta”… ¿Y entonces? La tendencia al caos se repite, por tanto, ¿Somos la especie superior aquella que busca la preservación? o ¿Somos los pequeños individuos sin rumbo buscando arriesgarnos y encontrar en los límites las respuestas que en equilibrio creemos no encontrar?

Ayyyy de aquellos tiempos en que te enamorabas de alguien, soñabas con esa persona, el proceso de enamoramiento y conquista era de ambos lados, cada quien a su manera, el amor flotando en el aire, el nerviosismo del roce de manos, del intercambio de miradas, la misma mirada que podía seducir y desnudar el cuerpo, era la misma que podía llenar de seguridad y ternura hasta el último cabello del otro, y morir en un suspiro donde hasta el último aliento dijera el nombre del ser amado.

O uuuuy de esos tiempos, donde la búsqueda insaciable de placer hacía que las experiencias fueran diversas e intensas, se vivía al máximo cada día, sin desperdiciar la oportunidad, no hay remordimientos, tampoco ataduras, el límite era la propia mente y está a disposición del ser, no era nada. Y entre aventura y aventura se aprendía a soñar.

¿Dos realidades? ¿Romanticismo vs Realidad? o la realidad romántica está según este autor infravalorada. No lo sé. Existen ocasiones que no nos entiendo (como claro es normal) no estamos contentos con casí nada o simplemente buscamos la falta de coherencia entre mis deseos y mis acciones.

Pequeños seres incoherentes y saltarines, viviendo en mundos diversos,  tratando de encontrarse y encontrar, sin saber que buscan y cuando está al frente no lo saben notar.